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Método Godoy 2018-11-11T20:54:23+00:00

¿Conoces el método Godoy?

Se trata de una nueva forma de abordar el Linfedema.

Un método Global de Terapia Linfática creado en Brasil por el Doctor José Mª Pereira Godoy, cirujano vascular y angiólogo, y su mujer, Fátima Guerreiro Godoy, Doctora en Terapia Ocupacional. Los doctores Godoy llevan 15 años trabajando con pacientes con Linfedema en su clínica. La sede central de la Godoy & Godoy International School of Lymphatic Therapy está en San José do Rio Preto, SP, Brasil.

El método Godoy cuenta con publicaciones científicas, libros e investigaciones a nivel internacional. Los doctores Godoy imparten cursos de especialización en el área linfo-venoso a nivel universitario por el continente americano. En la actualidad, este método se está dando a conocer en Europa desde la nueva sede autorizada por la Escuela Internacional Godoy & Godoy en Madrid, a través de Ángela Río, co-directora de Fisioterapia Sanamanzana y de Paloma Domingo, directora del Centro Vodder de Fisioterapia.

¿En qué consiste el tratamiento?

Es un método de Terapia Linfática Global, enfocado principalmente al tratamiento del linfedema y de la patología Linfo-venosa. Es global porque está compuesto por diferentes técnicas que pueden utilizarse de forma aislada en función de las dolencias, o de manera combinada.

Las terapias que componen el Método Godoy son:

  • Terapia Linfática Cervical
  • Terapia Linfática Manual
  • Terapia Linfática Mecánica
  • Terapias de compresión–contención
  • Terapias para la piel
  • Educación del paciente para el mantenimiento de los resultados

El método Godoy presenta varias opciones de tratamiento que se adaptan a cada paciente, combinando para ello varias terapias. Con esta técnica se mejora la circulación linfática a corto y largo plazo.

El tratamiento se realiza en dos fases: intensiva o tratamiento de choque y fase de mantenimiento (igual que la Fisioterapia Descongestiva del Linfedema). Cada paciente es diferente, así como lo es el tiempo de evolución y la existencia o no de fibrosis o endurecimiento del edema.

Un tratamiento intensivo (o terapia de choque) permite una reducción de volumen de aproximadamente un 10% diario y alrededor de un 40-50% en una semana. En los grados I y II es posible una eliminación casi total del edema en un 95% de los pacientes de 1 a 6 semanas. El linfedema es una patología crónica que no se cura, pero que puede pasar desapercibida con el tratamiento adecuado.

El tratamiento es ambulatorio pero en ocasiones el paciente ha de permanecer en la clínica varias horas al día.

Un método con base científica

El método Godoy & Godoy posee evidencia científica. Gran número de artículos científicos publicados, estudios in vitro, in vivo y clínicos avalan su base científica.

Los resultados obtenidos son más rápidos y mantenidos en el tiempo. Durante los últimos 15 años, la  Godoy & Godoy International School of Lymphatic Therapy evoluciona cada día gracias a la investigación constante y a la consecuente mejora de sus técnicas, terapias y equipo profesional.

Linfedema

LIPEDEMA_SANAMANZANA

Lipedema

Un linfedema es un aumento de volumen producido por una obstrucción o un mal funcionamiento en los canales linfáticos del organismo, produciéndose una acumulación de líquidos por debajo de la piel.

En muchos casos se debe a un fallo o a una insuficiencia en el sistema linfático y trae como consecuencia un edema linfático en las extremidades, en el tronco, en la cara… Progresivamente se va endureciendo y desaparecen los relieves y los contornos normales.

Los linfedemas pueden ser primarios o secundarios.

Los linfedemas primarios pueden ser congénitos, de nacimiento, o desarrollarse cuando suceden los cambios hormonales durante la pubertad, el embarazo o la menopausia, pudiendo condicionar la vida del paciente. La causa del linfedema está en el propio Sistema Linfático, que puede tener menos vasos o ganglios, o ser más pequeños, o no funcionar como deberían. Son aproximadamente el 10% de los linfedemas.

Los linfedemas secundarios se producen como consecuencia de una patología o intervención previa y ajena al sistema linfático. Los más comunes son los linfedemas secundarios después de un proceso tumoral y su correspondiente tratamiento. La cirugía, la extirpación de ganglios y la radioterapia son factores de riesgo para padecerlo. Alrededor del 30% de las personas intervenidas de cáncer de mama lo desarrollan. También puede suceder posterior al tratamiento de otras neoplasias uroginecológicas o digestivas (próstata, colon, útero, ovarios…).

Es muy habitual encontrar linfedemas en el miembro superior tras una mastectomía (linfedema secundario postmastectomía). En estas situaciones conlleva más alteraciones que el propio aumento de volumen en el brazo o la mano. La pesadez, las molestias y la dificultad para el movimiento son las más destacadas; se suele producir también pérdida de fuerza, alteraciones de la postura, problemas en las cicatrices, en la piel, en el hombro, en el cuello, además, por supuesto, del linfedema. Los fisioterapeutas especializados en Drenaje Linfático Manual somos los únicos profesionales cualificados para dar solución a este tipo de afecciones.

Es importante que el paciente hable con su médico o fisioterapeuta sobre la prevención del linfedema. La información es prevención y el conocimiento es salud.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: la sensación de pesadez en el miembro afectado, el aumento de volumen con la pérdida del contorno normal, el endurecimiento progresivo, los cambios en la consistencia de los tejidos y los cambios en la piel.

El linfedema suele evolucionar en 3 fases: fase líquida en la que el edema es blando y pierde su volumen con el descanso nocturno o la elevación, la segunda es la fase fibrosa en la que se van endureciendo los tejidos y no cede muchas veces con la elevación; y por último, la fase grasa en la que además de estar duro y haber aumentado de volumen, prolifera el tejido adiposo.

Es imprescindible ponerse en manos de un profesional especializado en linfedemas para su tratamiento.

Y es imprescindible el uso de prendas de compresión/contención (vendajes, manguitos, medias, guantes) además del Drenaje Linfático Manual, el ejercicio y los cuidados de la piel.

Fisioterapia SANAMANZANA es la clínica de referencia para el tratamiento de linfedemas con el método brasileño Método internacional Godoy & Godoy® de drenaje linfático/terapia linfática.

Angela Río es la representante española de la Godoy & Godoy International School of Lymphatic Therapy® y del Método Godoy en España.

El lipedema es una alteración de la distribución del tejido graso, poco conocido, que afecta casi exclusivamente a las mujeres e involucra fundamentalmente a las piernas.

Afecta a las caderas, los muslos, las rodillas y las piernas, pero no a los pies. Es lo que se conoce como el fenómeno del pantalón turco.

Los síntomas principales son dolor, tensión, pesadez, sensibilidad al presionar y facilidad para los hematomas. Generalmente se observa una desproporción corporal, con una mitad superior delgada y grandes extremidades inferiores. Eso puede provocar una angustia estética y desesperación, especialmente porque no responde a dietas para la pérdida de peso, ni a ejercicio físico. A menudo, resulta una considerable frustración y conlleva problemas psicológicos.

El diagnóstico es muchas veces un desafío, por lo que los pacientes se someten a terapias sin éxito antes de recibir el tratamiento adecuado.

Aproximadamente un 70% de los casos se asocian a dolor. Los tratamientos dirigidos al control del edema no suelen dar resultados satisfactorios en la reducción del volumen de los miembros. El Drenaje Linfático ayuda a aliviar los síntomas (dolor, pesadez), pero en muchos casos no se reduce volumen a no ser que el lipedema esté asociado a una insuficiencia linfática o venosa.

Los protocolos de tratamiento conservadores comprenden fisioterapia (terapia descongestiva compleja) y tratamiento quirúrgico (liposucción específica, generalmente WAL). El diagnóstico y tratamiento precoz son “obligatorios” ya que el lipedema puede provocar problemas de movilidad, artrosis e insuficiencia linfática o venosa.

Tipos de Terapias del Método Godoy

TLC: Terapia Linfática Cervical o estímulo cervical del Método Godoy

El EC o TLC es una maniobra que se realiza en la fosa supraclavicular, cerca de la base del cuello, próximo a la unión del sistema linfático con el sistema venoso, que estimula además al sistema nervioso. Forma parte del método Godoy&Godoy y puede utilizarse de forma aislada o combinada con otras técnicas de la Terapia Linfática Global.

El estímulo cervical es una técnica especialmente indicada para tratar a niños con linfedema congénito. Puede ser utilizada de forma aislada o combinada con el resto de los tratamientos de la terapia global. El paciente aprecia los resultados en el transcurso de muy pocas sesiones del tratamiento.

Entre sus efectos está la relajación del paciente y el estímulo de la linfa de todo el cuerpo desde dicho punto (confluente yugulo-subclavio). Otra de sus indicaciones principales son los edemas en la cara y cuello, sobre todo postquirúrgicos (después de procesos tumorales y cirugías estéticas, plásticas y reparadoras: rinoplastia, blefaroplastia, otoplastia, maxilofacial, atm…).


TLC: Terapia Linfática Manual o Drenaje Linfático Manual DLM

Es otra de las terapias que forman parte del método global Godoy & Godoy para problemas linfáticos. Se puede utilizar como terapia única o combinada con el resto de técnicas que componen el método Godoy.

Mediante maniobras manuales estimulamos la entrada del líquido linfático (linfa) desde el espacio intersticial hacia los capilares linfáticos y para su posterior transporte a través de los vasos linfáticos, logrando así la evacuación de los líquidos y otras sustancias de desecho.


La Terapia Linfática Mecánica: TLMc o RA Godoy

Se puede utilizar como terapia única o combinada con el resto de técnicas que componen el método Godoy.

Para conseguir que la linfa se mueva por los vasos linfáticos, además del Drenaje Linfático Manual, los doctores Godoy han desarrollado después de años de investigación una serie de dispositivos mecánicos que mediante ejercicios pasivos de los miembros superiores (brazos) e inferiores (piernas), favorecen el movimiento linfático. Se estimulan los vasos linfáticos aumentando el transporte de la linfa y otras sustancias, utilizando los cambios de volumen de los músculos (contracción y estiramiento) como bomba y ayudando a la destrucción de la fibrosis, así como la formación y la evacuación de la linfa de la zona edematizada.

Mediante otros aparatos desarrollados tras los estudios de la Doctora Godoy, los pacientes efectúan ejercicios miolinfocinéticos con movimientos activos que mejoran la contracción de los vasos linfáticos. Es importante educar al paciente para que en su domicilio desarrolle un programa de ejercicios para el Linfedema.


Compresión y contención

Se puede utilizar como terapia única o combinada con el resto de técnicas que componen el método Godoy.

Durante las primeras fases del tratamiento (intensivo) se utilizan prendas de compresión (gorgurao, vendajes…) para ayudar a la reducción del volumen y la fibrosis del edema. Durante la fase intensiva el paciente debe llevar la prensa de compresión todo el día y toda la noche, ajustándola y adaptándola cada vez que sea necesario. Es una parte extremadamente importante de la terapia y requiere compromiso por parte del paciente.

Finalizado el periodo intensivo, el paciente mantiene los resultados del tratamiento con una prenda de contención hecha a medida (media, manga, guante….) de un tejido de baja elasticidad en la mayoría de los casos.

El objetivo del tratamiento es la normalización del linfedema, no solo la reducción. Y por supuesto, el mantenimiento de los resultados.


Terapias para la piel

Todos los días hay que limpiar la piel del brazo o de la pierna insistiendo en las zonas con pliegues. Es muy importante secarlo adecuadamente para evitar zonas húmedas y prevenir la aparición de hongos o heridas. La hidratación posterior es necesaria para mantener la piel humectada y revisar que no haya cambios (enrojecimientos, manchas, aumentos de temperatura, heridas, picaduras…).


Educación del paciente

Es muy importante en el día a día tener en cuenta una serie de recomendaciones.

Llevar a diario la prenda de contención. Hacer ejercicio. Mantenerse en el peso adecuado. Comer sano y equilibrado. Hidratarse por dentro y por fuera. Mover la extremidad afectada. Informarse sobre qué puedo y qué no puedo hacer. Llevar una vida lo más normal y saludable posible. Realizar, con descansos y sin prisa, las actividades domésticas. Asesorarse por un buen fisioterapeuta experto en linfedemas.